Racimos de mendigos cuelgan de las ciudades… uno de ellos, autónomo embargado, duerme ahora en el cajero de una sucursal en la que no le dan crédito. La Seguridad Social, esa que desde el año 96 hace la vista gorda con las “cotizaciones” del líder de la CEOE, sale de cacería para embargar al pequeño empresario, al que ya le han quitado todo.
¿Qué podemos esperar de una administración que persigue a los autónomos por no pagar el IVA, sin entender que en muchos casos, hoy por hoy, es un IVA de facturas que no ha cobrado? ¿Qué podemos esperar de una administración que está más presta a recaudar cotizaciones, que ahora mismo muchos autónomos no pueden pagar, que a suprimir exasperantes y costosas trabas burocráticas que, desde el franquismo, no son más que palos en la rueda de la economía de mercado? ¿Por qué sigue instalada en España la idea de penalizar la actividad económica? ¿Por qué los mismos que han puesto pegas, por ejemplo, a la apertura de IKEA en sus regiones -incluso a la apertura de la General Motors- van a sacarnos de la crisis? ¿Los teóricos del IAE? ¿Los del despilfarro de las televisiones públicas? ¿Los que han hipotecado a una generación de españoles “recalificando” suelo a la medida del constructor amigo… y un poco para el partido? ¿Los sinvergüenzas que entregan millones del presupuesto a sus amigos empresarios?
El Leviatán español acaricia con sus garras el lomo amigo del empresario afín; el de “siempre”, el de la “concesión vitalicia”, el de la “sede y las corbatas”, el del “jamón y las risas”, el de “la subvención… que no me ha llegado, Gáspar“, el dueño del Periódico, de la “Fundación” y del cóctel. Hablan de futbol. Ya ves.
El Leviatán, en cambio, aprieta y ahoga con sus garras a los empresarios que producen el 80% de lo que tenemos. De ahí sale el sueldo del político y del profesor de la universidad pública. También la “subvención” para el banco o la caja con problemas.
La crisis, ahora sí, ha alcanzado a Juan Español, representante de esa inmensa baja clase media, que está bajando a los infiernos con aparente resignación. El español de acera y esfuerzos que percibe al político como un problema.
Atentos hoy al mañana. Es ahora cuando comienza a tejerse el relato de un hombre libre, el perfil gladiator de un pequeño o mediano empresario, que nos va a sacar de la crisis. Los gestores del Leviatán aprietan y ahogan, pero las pymes y los autónomos, golpeados sin contemplación por un intervencionismo enfermo, van a ser los héroes del episodio de mañana.

No soy tan optimista como tú, pero halago tu clarividencia y tu claridad al exponer verdades incómodas para todos, incluidos los supuestos amigos de la economía de mercado que nada tienen que decir de los privilegios de algunos profesionales (¿ellos y sus padres?).
agustin
Diciembre 27th, 2009