David Ballota

Tarjeta Roja


Hermano aquí mi mano. A José Antonio Labordeta se lo encontraba uno de lo más natural por las calles de Zaragoza. “José Antonio, mira lo del IAE”, y te decía que eso estaba mal y también la subida del impuesto de la gasolina. Inteligente, Aragonesista, Español, Pragmático cincelado en… caminos. Nada.

Cuando el cierzo desciende y se alza la niebla,
toda la ciudad -mi Zaragoza amada- se cubre de palabras
que surgen del silencio hacia la nada.

Un hombre bueno. Ajeno a la involución nacionalista, se apuntó a lo de Chunta por “hacer algo” y por ser, en ese momento, los únicos decentes. Tenía razón. Era como esos viejos árboles. Se quedó en la ribera de la moda bonsai viendo pasar el agua sucia que emana del poder. Amigo de sus amigos, nobleza aragonesa obliga a defender a Jiménez Losantos. Alumno aventajado. Era como el de la mochila televisiva, con sus vaqueros de siempre y un don para la gente. Conocía el gran secreto “Zaragoza está llena de extraterrestes”. Sentido del humor y del horizonte.

EL PERFIL SE desangra..
Se rompe el horizonte.
Como un pájaro quieto
la sabina interrumpe la distancia.
El viento, atenazante,
lo desconcierta todo
y una ontina sedienta
rompe la longitud
de un cielo invertebrado.

Mandó a la mierda a quien tenía que mandar y en sede parlamentaria. Culto poeta e hijo de una saga de educadores laicos recelosos del Estado y la confesionalidad.

Estuvimos con él en la presentación del último libro de Pepe Ribas, otro amigo. Yo lo vi a los cinco años, cantando a la libertad, mi mano izquierda asida por mi padre y la derecha por un chico altísimo que se puso en cuclillas para poder entrelazar la mia. Yo no entendía nada, más que la fraternidad.

Político de calle, aragonés de acentos, coherente en la amistad. El abuelo se ha ido con su mochila al hombro cantando libertad.

…será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver
pero habrá que forzarla
para que pueda ser
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad

Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga
libertad

2 respuestas to “Labordeta”

  1. Un hombre de secano con su “Mar de amor”:
    ¿En qué lado del Mar está tu vida?
    ¿En qué lado del Mar está la luz?

    Isabel

  2. Era la excepción a la regla de que los políticos son unos canallas.
    Un hombre bueno menos, lamentablemente.

    Frank

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