David Ballota

nosolopolítica


Aquel viajero con la barba de Bakunin nos llevó una tarde al pico del infierno. Aseguraba beber leche de leona y ser tratadista del demonio. Un libertario de la Viuda. En aquella montaña singular de relatos singulares, donde años después un águila real me acarició con sus alas, nos reveló el secreto de la privatización de las almas. Un plan infernal para liberar al hombre. El sentimiento prevalecería sobre el pensamiento. Mantis del nuevo mundo: serafín de la montaña.

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